Jan 30 2008

Las imágenes hablan por si solas, los cazadores cada vez tienen menos argumentos…

Jan 30 2008

Los ecologistas exigen que se tomen medidas para hacer efectiva esta declaración

El Pleno de la corporación municipal de Vitoria-Gasteiz acordó por unanimidad el pasado 25 de enero una declaración institucional que declara a su territorio libre de cultivos transgénicos. Amigos de la Tierra y Greenpeace celebran esta decisión y manifiestan su satisfacción por una decisión que supone un gran paso en defensa de la biodiversidad, una mejora de la seguridad alimentaria y una mayor protección de la agricultura en la CAPV.

Esta declaración institucional es el resultado del trabajo realizado por diferentes movimientos sociales [1] que primeramente propusieron el tema en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente del municipio. Dicho Consejo elevó posteriormente la propuesta al Pleno de la Corporación Municipal. Con esta declaración de municipio libre son ya 18 los municipios de la CAPV que han declarado sus territorios libres de Organismos Modificados Genéticamente (OMG). Cabe decir que el término municipal de Gasteiz incorpora amplias superficies de tierra agrícola y 12 explotaciones agrarias y huertas familiares se han declarado libres de OMG de forma particular.

“Expresamos hoy una profunda satisfacción pues vemos más cercano el deseo de una mayoría social que, consciente de los peligros de estos cultivos manipulados genéticamente, quiere vivir en un mundo sin transgénicos”, ha declarado Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña contra los transgénicos de Greenpeace. “Este pequeño paso es muy importante en el largo camino hasta que nadie se atreva a utilizar a la naturaleza y a los ciudadanos en un gigantesco experimento genético”, ha añadido.

En el resto del Estado, las Comunidades Autónomas de Asturias y el País Vasco, además de un gran número de municipios como Albacete o Palencia también han apostado por aplicar el principio de precaución para proteger su medio ambiente y la salud de sus ciudadanos y declararse libres de transgénicos [2]. Desde Greenpeace y Amigos de la Tierra nos vemos obligados a recordar que la situación de los transgénicos en España sigue siendo extremadamente preocupante. La falta de transparencia, la inexistente trazabilidad, la imposibilidad de un etiquetado correcto, el descontrol de los cultivos experimentales, las decenas de nuevas variedades aprobadas, el aumento de superficie con respecto a la campaña pasada son algunos de los hechos que demuestran que en España se siguen priorizando los intereses de las grandes empresas del sector.

“Recordemos que, ante la agresión sin precedentes que suponen estos peligrosos cultivos, son más de 175 las regiones y más de 4500 los municipios de toda la Unión Europea que se han declarado libres de transgénicos, lanzando así un claro mensaje a una Comisión Europea que sigue anteponiendo los intereses de las multinacionales a los de los ciudadanos y del medio ambiente” afirma David Sánchez, responsable del Área de Agricultura de Amigos de la Tierra.

Vía: Ecototal / Amigos de la Tierra

Jan 30 2008

La protección del medio ambiente es el argumento de moda en las nuevas producciones de la gran industria del cine.

Ni narcotraficantes, ni terroristas rusos, ni miembros de Al Qaeda; para Hollywood, el nuevo gran enemigo a batir es el ciudadano común, ése que se empeña con su falta de conciencia ecológica en cargarse el planeta. El éxito de películas tan dispares como El día de mañana (2004), de Ronald Emmerich, o sobre todo Una verdad Incómoda (2006), del ubicuo Al Gore, ha convencido a los estudios de que el peligro medioambiental vende.

En los próximos meses, llegará a las pantallas un aluvión de cintas (documentales, películas de terror, dibujos animados) con la Tierra amenazada como denominador común. Es la nueva ola verde de Hollywood, pero la moda no es nueva.

En El síndrome de China (1979), Jane Fonda, Jack Lemmon y Michael Douglas se enfrentaban a un escape tóxico en una central nuclear. Luego, llegaron filmes inspirados en casos reales, como Silkwood (1983), donde se denunciaba la falta de escrúpulos en la gestión de una planta nuclear; o, más recientes, Erin Brokovich (2000), que le hizo ganar un Oscar a Julia Roberts, y Acción Civil (1999), con John Travolta, ambas retrato de luchas legales contra empresas contaminantes.

Todas estas cintas -o las que tratan con especies y junglas en peligro, como Gorilas en la niebla (1988), Los últimos días del edén (1992) o la interminable saga de la torpísima orca Willy (necesitó tres películas para que la liberasen)- entran dentro de lo que el historiador del cine David Ingram, en su libro Green Screen. Environmentalism and Hollywood Cinema, define como “la tendencia de Hollywood a difundir una actitud romántica hacia la naturaleza, además de jugar un importante papel ideológico a la hora de difundir los discursos medioambientales”.

Y no se trata sólo de una oleada de estrenos, ni de que estrellas como George Clooney (protagonista en 2007 de Michael Clayton), Leonardo DiCaprio o Brad Pitt quieran llevar su compromiso ecológico más allá de comprarse un Prius (coche semieléctrico) para aparcarlo en el garaje al lado del Ferrari. La conciencia (o moda) sobre el cambio climático se impone también fuera de la pantalla.

La iniciativa Hollywood Goes Green, desarrollada por varias asociaciones ecologistas en conjunción con las productoras, busca reducir el impacto medioambiental que supone la filmación de una película o una serie.

Algunas de las medidas propuestas por ecologistas y cineastas, como el fomento del mensaje electrónico frente al impreso o el uso de papel reciclado, parecen anecdóticas. Pero otras, como la sustitución de los combustibles por biodiésel o el uso de bombillas de bajo consumo, tienen más sentido, ya que el transporte, los generadores y los efectos especiales suponen un derroche de gasolina y luz en los rodajes.

Hay otra medida que depende de la vanidad de las estrellas: sustituir su generoso uso de aviones privados por vuelos en líneas aéreas convencionales, aunque sea comprando toda la primera clase. Howard Gordon, productor de la serie 24, declaró en noviembre a la revista Newsweek su intención de reducir al máximo las emisiones contaminantes durante el rodaje del fin de la séptima temporada. Otros muchos están siguiendo el ejemplo.

La moda se extiende al sur del Río Grande

La nueva tendencia del cine ecológico ha traspasado ya las fronteras de la industria cinematográfica estadounidense. No sólo el ecologismo sino cualquier tipo de problemas sociales constituyen la temática de ‘Ambulante’, la tercera edición de la gira de documentales respaldada por los actores -y ahora también productores- mexicanos Gael García Bernal y Diego Luna (los dos protagonistas, junto a Maribel Verdú, de la película de 2000 de Alfonso Cuarón ‘Y tu mamá también’), que recorrerá entre el 1 de febrero y el 24 de abril 16 ciudades mexicanas.

La gira incluye en esta edición una nueva sección, llamada ‘Cine en Cambio’, dedicada a “inducir en los espectadores un cambio de actitud sobre distintos temas de gran relevancia a nivel mundial”. Entre ellos, los recursos naturales, la justicia social, la pobreza… y, por supuesto, el medio ambiente. La gira de ‘Ambulante’ proyectará más de 50 documentales procedentes de 22 países.

Vía: Publico.es

Jan 30 2008

La empresa de transportes internacional TNT ha seleccionado al Grupo Triodos y al grupo inmobiliario OVG para implementar su iniciativa de Edificios Verdes, anunciada recientemente por la compañía como parte del proyecto “Mi Planeta”.

OVG y el Grupo Triodos, que han sido seleccionados por “sus principios de responsabilidad corporativa y sostenible”, son los responsables del diseño, construcción, gestión e inversión de las oficinas verdes de TNT en Holanda. El objetivo es reducir el 90% de las emisiones de carbono de las oficinas de TNT.

La sede principal de TNT en Hoofddorp (Holanda) será la primera de las oficinas verdes que se construirán por todo el país, y estará operativa en 2012. El proyecto total será la construcción de aproximadamente 70.000 m2 de oficinas sostenibles.

El jefe ejecutivo de TNT, Peter Bakker dio a conocer el programa “Mi Planeta” en agosto de 2007, cuyo fin es reducir las emisiones de CO2 de las compañías y animar a los empleados a usar menos energía en sus casas y en el transporte por carretera.

TNT ha instalado un sistema de certificación para medir, informar y controlar las emisiones de CO2. También la compañía está implementando iniciativas de reducción de CO2 en sus actividades, con idea de llegar a ser la primera empresa de transportes internacional con emisión cero del mundo.

Vía: Triodos.es

Jan 28 2008
Sitemap